miércoles, 15 de octubre de 2008

Sarachu Sergio



contraflor: el mazo entró por la cerradura de los dedos y se deslomó en una rima de almanaque y ocultos fuegos de artificio

De lejos

Antes de zarpar la estatura del pañuelo
él triza su piel que está en el norte
como si arrancara un sonajero de la tundra inmensa.
Entonces llaman a su cielo raso
las dentaduras que remueve el viento
y por allí un escándalo de hijos
entornando el olor de la nostalgia.
-la fugacidad de la botella y diez leguas
bebiendo distancias al reloj-
Sólo habría que descielar un hola en esas aberturas
para que él sirva más sidra en el vaso de enfrente
y el primer lápiz del año
no sea un estampido punzante
como una cuna lejos

(De Contraflor más Contraflor, 1980-1990)


1.
(...) esa fue la primera intención;
luego vimos que nuestra vida es coironal en tránsito.
Alternancia de ventanales
y de amores que se consumen entre estación.
Subastas del poniente.
Con algunas versiones vuelvo,
con más aduanas que al salir del papel (...)

2.
(...) volver es amenazar la foto antigua;
sitiar el paso con una anécdota
-purgar distancias-
y al aguarse el empujón del recuerdo
partir en dos la foto y obturar mil veces (...)


13.
(...) agosto se apaga tosiendo en Pulmarí.
Se descompuso la tarde en Ñorquinco, dice la mujer.
Yo chapaleo telarañas a la orilla de tus pechos,
los erizo con el idioma de la punta de los dedos,
los miro desde tus hombros,
los abrazo con los dientes. Me intereso por tu lengua,
esa que decapa los cielos de nieve.
Pero te distrae agosto, que tose por la ventana
y se descompone como la tarde de acá cerca.
Cargo mi rostro descamisado, no sea que (...)

14.
(...) ante tus labios recortados por la luna del sauce
todo es parsimonia, dejadez del ayer.
Quedan sobre el aire tus pisadas de colchón caliente
y una carta sobre la heladera.
Más allá, el contorno de tu abrigo
paralizando los momentos del viernes.
El álamo es un lápiz labial sobre la noche.
Como él, baila su duelo la quietud (...)

(De Coironal y Milhojas, 1990-2000)

Marcha

(...) fuego en el pupitre de la voz,
es la marcha.
Metástasis de la partida: la espalda como hasta luego.

El calendario del diente abre su ojal,
embaraza las especias de un boleto. Lo pone a tiro.
Lindante con la lógica del agua,
de oferta en oferta vamos.
Se trata de dejar aquí lo que acerca demasiado
-mudar de pezones intravenosos-.
Allá la tentación de lo que no aleje,
porque cambiarlo todo es la patria definitiva,
residuo orgánico del domicilio.

Ya en camino.
Ya el ojal trizando la cordura.
Los pañuelos se organizan en la garganta
-podría ser jueves-.

Salir aturdido de avenidas en celo
y calzarme unas ciudades a la pasada (...)


Pálpitos

(…) pálpito del andar:
la nalga del ojo en lontananza devora el idioma,
requisa la ficción.
Impasse del fuego y de la voz,
orsai del silencio.
Un instante para que haga pis el alma.

Luego fundir aliento a tus muecas distantes,
premeditar veredas y arar la armonía.
Con el sur de esta idea te he buscado.
Ahora la tengo y en un instante será tuya,
entre tantas.
Voy con la memoria del peregrino sin auxilio de estampillas
-absuelto de presente, linyera como la vejez del humo-.
Puro albedrío del olfato.

Pálpito del amanecer:
al reverso del siglo quién arroja la primera V (...)


(De Sus pensivos, desde el año 2000 hasta que dé).


Nací en Olavarría (Bs. As.) y en Sagitario, en 1962 y en 1974, llegué a Neuquén. Formé parte de la primera Directiva del Centro de Escritores Patagónicos que un diciembre de 1982 se formó tras varios encuentros de laburantes de la palabra. De allí nació la revista Coirón, en la que fui jefe de redacción. Entre el 88 y el 99 publicamos a Soledad, Sabrina, Sofía y Simón, que cargaron con toda la poesía del momento.
Literariamente no tengo libro propio, más allá de las inevitables publicaciones conjuntas o de urgencia militante. Esa necesidad de que maduraran los textos y tomar la corrección como una sesión de masajes, pudo haber sido la razón.
Entre los halagos está el primer premio del concurso patagónico de la Fundación del Banco de la Provincia del Neuquén, especialmente por los que participaron y porque en el jurado estuvieron Tempo Giardinelli, Liliana Lukin, Santiago Kovadlof, entre otros. Y recientemente llegar al podio en el Encuentro de Escritores de Madryn, con jurados como Cristian Aliaga, Liliana Campazzo y Leopoldo Castilla.
Ejercí el periodismo durante 20 años hasta que opté darle a la palabra un uso menos comercial. Ahora restauro muebles antiguos y eso me permite volver a escribir.

Mi poesía es una muestra de limitaciones. Por un lado es una pincelada entre lo que se escribió (tanto y tan bueno) y lo que se escribirá (tanto y tan bueno). Por otro, porque requiere del lector para su parición como literatura. También está limitada por lo humano y por lo animal; porque no calma el hambre ni impone justicia; porque la eternidad es el tránsito y uno sólo puede calzarse unas vidas a la pasada.


Me emocionan Manuel del Cabral, Vallejo, Cortázar, Gelman, Borges, entre muchos escritores y escritoras que exprimieron el lenguaje y le encontraron la pulpa y la pólvora que la literatura debe tener.

Entre los nuestros, hay más de cinco. La “vieja” guardia la formaría con: Raúl Mansilla, Irma Cuña, Moisés, Di Benedetto, Aliaga, Campazzo, Cros, Macky Corbalán, Costa, Artola y Spíndola. La “nueva camada” tendría a Silvia Castro, Sepúlveda, Carrasco, Sastre, Saracho, Watkins, Novelli, Liliana Ancalao, Thelma Encina, Urretavizcaya y Kusanovic. Y otro par de equipos con los que me falta conocer.

Vivo en sergiosarachu.blogspot.com porque se cree que es una habitación sin fronteras y que las distancias no dañan.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

me enteré amigo sergio, que moro se ha hecho fan suya. felicidades! se lo merece
claudia sastre
(también leo-no sólo blogueo)

Sergio Sarachu dijo...

Claudia, ésta es la respuesta al comentario que dejaste en mi blog. (Tener a la Moro como fan me hace doblemente feliz: es todo un desafío postear algo que ella puede analizar, y por otro lado, es motivadora esa unión de un extremo al otro de la Patagonia que se puede dar a través de este medio. Un abrazo.

"Claudia, no me metí en esos debates porque todavía no encontré el verdadero punto que los lleva a una u otra posición y veo mucho de historias o roces o posicionamientos personales. Además hay anónimos que se van a las cuestiones personales que también me alejan. Me fijo de tanto en tanto en qué andan como para presenciar esa ebullición regional y saber cómo andan las cosas. Me encanta la Moro. Tiene mucho horizonte y chapalea sin recular, como decimos en el campo. Otra vez felicitaciones por tus laburos que tienen muchas horas y nos cargan a todos en un tren que sale a todas partes.
Un abrazo grande.
Sergio

sáb nov 22, 08:44:00 AM"

Saludos. Sergio

macadamia dijo...

chas gracias de nuevo. yo la quiero también a la moro. esa mujer es un honor...y usted un grande. cariños

La Moro dijo...

¡Pavotes! A cuántas les dirán lo mismo...

¡Bromitas! Un abrazo a cada uno; me guardo el abrazo triple y en simultáneo para un pronto encuentro.

PD: ...y gracias por no criticar mis horribles pifiadas y metidas de pata ;)

Silvia Castro dijo...

gracias, sergio por lo de "nueva camada", me hace sentir una piba ahora q redondeé la cuarta década.

sobre el asunto literatura patagónica, hasta ahora no he leído nada superador (desde mi humilde y lejana mirada) del ensayo que publicó Moisés en el Camarote nº12: "Márgenes, centros y periferias", lo conocés?

las ideas en danza en el foro son interesantes y la iniciativa de la colega Claudia muy loable como todo esfuerzo hecho por una sola persona para el beneficio de muchas

saludos para vos y todos