sábado, 11 de octubre de 2008

Costa Ricardo




ESE PERRO

Justo la espiga flaca de la sílaba es la que destaca
el perfil de tu nombre.
Hace poco la tallé sobre un tablón abandonado
de la fábrica.
Pero a la semana, los muchachos lo cortaron
para mejorar la casita del perro.
Vieras qué contento se pone el cachorro cuando sale a saludar.
Corre con desesperación hasta tensar al máximo la cadena.
De a uno los eslabones traquetean contra la madera que te nombra.
Y el Simón se queda expectante, apoyado sobre las patas traseras
y con los ojos bañados en lágrimas.
Qué fea costumbre la de amarrar a los animales.
Es como negarte la palabra que tenés al alcance de la boca para
/ nombrarla.
Para colmo, cuanto más tironeás, mayor es el ahogo que te acerca
/ a lo deseado.´
Así es como se domestica lo incorregible.
El techo es sólido, no falta la ración diaria, y de vez en cuando
alguien te palmea con sentimiento.
Lo que aún no llego a comprenderse es por qué la terquedad
del tironeo, el afán de ir a buscar a quién en la noche e insistir
/ en el silabeo,
en aprender una lengua que ya no te corresponde y que sin embargo
/ sigue allí,
intacta en su escritura.

de Fauna terca (2008)


POR DEBAJO

Aquí la corteza terrestre es seca y cruje
cuando trabaja la pala.
Calza justo el pozo en el campo
porque abajo hierve una capa de letra terrosa
que bien podría documentar la historia
de lo que estás a punto de escribir.
Del otro lado del planeta, la profundidad del pozo
que ha cavado otro hombre abre un lenguaje similar al tuyo
pero con un valor geográfico diferente.
Ambas perforaciones podrían trazar un eje temático
en común, sin que ninguno de los dos advierta
la importancia del hecho.
Un efecto parecido provocamos sobre esta cama
cuando vamos boca contra boca.
El núcleo gravitacional sigue siendo el mismo
pero lo que hierve por debajo de tu cuerpo
hace dudar de la validez física del deseo.
En este caso, la hondura de lo que se cava
hace palpitar aquello que se precipita
desde el otro lado del mundo
y el empuje de los cuerpos se convierte
en un suave trabajo del alma,
en el impacto mudo de lo que estalla
por debajo de lo que se mueve.

de Fauna terca (2008)


UNA NARANJA

El cuchillo recorta circularmente la naranja
bajo su cáscara.
Hace correr el jugo entre el filo y la pulpa,
marcando el cauce de un camino líquido
que rodea a la fruta para venirse a tu mano.
Viéndote ejecutar esa maniobra, pienso que
algo terrible ocurriría con mi corazón
si tu apetito cayera en desgracia.
Ese movimiento giratorio, ese descascarar
en crudo para llegar al brillo de la pulpa,
daría con la parte más débil de un hombre
y la desnudez de su sangre brotaría hasta
manchar sus ojos de la manera más vergonzosa.
La diferencia la marcaría el ángel que mueve
tus manos.
Porque la fruta gira entre tus dedos para que
su carne se abra por entero a la luz.
En cambio, un corazón se pudre si no se lo corta
en el momento preciso.
Queda dudando lejos, cavado en una ruina oscura,
a treinta y cinco centímetros por debajo
de la boca.

Mundo crudo: Patagonia satori, 2005


VUELO ABIERTO

La mecánica natural del alma
hace que las pequeñas miserias
se conviertan en el riego natural del ojo.
Gota a gota trabaja la tristeza mientras el llanto
activa cada parte, cada minucia ordenada
en la memoria del dolor.
Entonces viene tu abrazo, tu súplica,
y el llanto avanza, transforma tu pérdida
en un sufrimiento líquido.
El ojo se cierra y la gota viene a colgarse de tu nariz.
Cae, y antes de estrellarse, forma en el aire un mundo
ausente de nosotros; un mundo transparente
que alcanza a brillar, a sacudirse como si estuviera vivo,
a reflejar dos rostros sorprendidos que no comprenden
cómo la naturaleza puede perder algo tan bello,
tan perfecto a la hora de reventar y que no los contenga
en cada astilla de agua que vuela cuando se abre.

de Mundo crudo, Patagonia satori (2005)




RICARDO COSTA. Es docente y reside en la ciudad de Neuquén, Patagonia Argentina.
Obras publicadas: Árbol de tres copas (Filofalsía, Bs.As 1988); Casa mordaza (Libros de Tierra Firme, Bs.As 1990); Homo dixit (Libros de Tierra Firme, Bs.As1993); Teatro teorema (Libros de Tierra Firme, Bs.As1996); Danza curva (Ed. Del Dock, Bs.As 1999); Veda negra (Ed. Del Dock, Bs.As 2001), Mundo crud:.Patagonia satori (Ed. Limón, Bs.As 2005) .
En cuanto a estudios aplicados en género histórico-literario, en 2007 publicó el ensayo Un referente fundacional-Las Letras neuquinas (1981-2005) y su (in)transferencia al campo educativo. Ed. EL Suri Porfiado. Bs. Aires 2007
Algunos reconocimientos: Bienal Argentina de Poesía 1991: Concurso Premio Plural, México 1992; Becas y Subsidios a la Creación Artística- Fundación Antorchas 1995; Primer Premio Fondo Nacional de las Artes 1998; Tercer Premio Concurso Iberoamericano de Poesía Neruda, Chile 2000 y Conc. Poesía en Tierra. Fondo de Cultura Económica-Centro cultural de España 2004.

Pag web: http://www.ricardocosta.com.ar/


Escritoras/es y compañeras/os de ruta que no dejo de celebrar: Jorge Spíndola, Cristian Aliaga, Ariel Williams, Raúl Mansilla y Macky Corbalán.

Y por supuesto; César Vallejo, Gonzalo Rojas, Raúl González Tuñón, Olga Orozco, Irene Gruss, Jorge Boccanera, Quevedo, Valerio MAgrelli, Oliverio Girondo, Rocío Silva Santisteban, Juan Gelman, Idea Vilariño, Blanca Varela y más.