domingo, 22 de agosto de 2010

Cambarieri Marylena




I
Aquel hombre
es un demoledor
de la sombra del silencio.
Tiene el costado oscuro
disimulado por el ángel.

II
Escribo y rezo la escritura
desde la rasgadura de la nostalgia.
La mirada huye de mi refugio
y busca la protección
de la noche del árbol.
Intuye su última metáfora
el descalabro de la imagen
el suicidio de la palabra.
Plena de furia
tierra mujer la protege de sus hijos.
La única lágrima
devora la ausencia
confiesa la herida.
Rezo un Dios
que me libere del espanto.
Rezo un Dios.
Rezo un Dios
que me sueña.
Rezo un Dios
que sueña que lo rezo.
Rezo un Dios
que sueña que lo rezo y me sueña.
Dejo de soñar en el sueño de un Dios.
Dejo de rezar
un Dios que me sueña.
Dejo de soñar un Dios que reza.
Dejo de rezar.
Dejo un Dios.
Entierro mi corazón.
Con una cruz
disimulo su latido
mientras la tarde
se desmaya sobre la montaña.

IV
La noche
vomita el dolor del mar
sobre tu cuerpo.
Ebria de cómplices
se tira encima de tu ausencia.
Una mujer
baila vacía de vos.
Ángeles sin alas
desenfrenados
te dibujan una esperanza.
El sábado agoniza
anclado a tu sed.
La luna se abre de piernas
para parir un domingo más.
La fiesta
es un embrión de tu coraza.

VI
A medias viva.
Muerta a medias.
Vestida de verdades
sobre mi piel sin ropas.
Desnuda de mentiras
sobre mis huesos sin piel.
Sobre mis huesos.
Sin piel.
Sobre mi piel.
Sin huesos.
Sin mis huesos.
Sin mi piel de huesos.
Sin mí.
Sin mis huesos de piel.
De piel y huesos.
De piel.
Muerta de piel.
De pie.
Muerta y de pie.

XXXII
Nena, tocá el piano.
Entre arpegios y melodías
pasa la vida por tu ventana
y el sol es de los demás, Nena.
Nena, tocá el piano.
Vos sí que sos inteligente y podés ser concertista.
Nena, obediente y responsable
machaca sobre las teclas
“Nunca tuvo novia pobrecita”
y le sale muy bien.



Marylena Cambarieri
Nace un 25 de septiembre de 1964 en Viedma, Río Negro. Es profesora de letras y editó “Fragmentos del ángel”. Editorial Camarote. Viedma (Río Negro) 2.006- A ese libro pertenecen los poemas

2 comentarios:

Anónimo dijo...

un placer leer a marylena;te lo agradezco clau, no conocía su poesia. me mata de gusto el ritmo de su respiración y el nivel justo de su expresión. (maritza)

Caín dijo...

Dentro de una fantasía musical,
de mariposas brotando en flores
como tejidos carnales de esperanzas rotas,
alboroto alado de aromas almizcle
y palabras largas sin vocales
se derrama nostalgia en borbotones de caricias violeta,
torrentes de colores azules por las tiernas colinas
del valle que nutre de ambrosía rosicler caliente
la fuente lacrimosa...
Crece en mi habitación
con el silencio y la velocidad constante
de una fuga de gas
como algo erróneo peligroso e inflamable
lentamente
como un latido tarda en llenarse de sangre
para dar impulso a otro nuevo latido,
alborotando olas de púrpura piano,
y yo que no se qué decir
me quedo quieto como una hoja
como un pescado el día de la boda
in artículo mortis
muriéndo-
me
muy lentamente
colgando aún hilos de sedal en la boca
a la vez
pescador y pez...
Acto de redención absoluto
dulce muerte, dulzura,
en la soledad más inquietante
la caja se llenará de gusanos
y luego, tierra....
Mientras,
las golondrinas
dibujan en la dorada atmósfera de la tarde
una locura más grande
donde cabe toda la infancia
y las cosas de los mayores,
el viento se ha vuelto promiscuo y obsceno,
el viento
acecha la ropa tendida
de los tejados
le quita las pinzas y la arrastra por el suelo,
lejos me anima con su hocico
a no detenerme
antes de encontrar una fuente de agua
mientras me susurra al oído
que mis lágrimas
no alimentarán este mar lo suficiente
para que un pescador pueda llegar a rescatarnos.
Al detenerme he encontrado un lugar
donde las miserias
se detienen a gozar
en la carne
y el tiempo detenido a contemplarse
atusado por la brisa de las enfermedades.
Pero en mi vida nada ha participado nunca por entero
de ninguna idea pensada por el hombre
para la bondad,
ya de niño
latían complacientes en mi carne almohadonada
los alientos de esta fatalidad.
La incerteza, sin embargo, no proviene tanto
del hecho absolutamente intrascendente
en que se ha convertido hoy el babilón alarde excretor
y su higiene,
como de la resbaladiza y elusiva transparencia gelatina marina
que al igual que una sardina al sol
parece haberse deshidratado bajo esta luz de neón,
cultivando en mi entorno
una fabulosa cosecha de objetos cadáver
de líneas fauve y colores kandinsky.
A mí no me importa
no me duele
si necesito limón
me retuerzo el brazo izquierdo sobre la copa
y obtengo zumo,
no es limón
pero es ácido.
-¿Qué?.
-Que la verdura me aburre,
los humanos antro-
pofagia.
En el sosiego de esta noche clara y calma,
acaricia mi pecho un ángel.