viernes, 17 de octubre de 2008

Castelo Oscar



MADERAMEN PORTUARIO

Saxo


Le abrocha la alquimia tóxica
Guarda-polvo de promesa y locura,
vaya nota a-provada (satisfaction)
importe for export
cancela los compromisos
abrelata cerebrales del fuego
s-penas, solo te queda una cuota
trampolín de cuerdas rubias,
solitario de pasaje triste.




Resort
Se busca sin aviso tecnología industrial
De punta
En boca
De pozo
Barreminas, anti doping
Casquete de acero lastimado
Recoge la lengua del miedo
Por entrepierna de cosmética automática.






Costear

Sin duda no hay
No hay caña
No hay mastil
Solo bordemar rocalloso
Cada madrugada su rostro fabricado
De antemano por un selector de mentiras
Busca quien lo abrace.




Divertimento
Cuanto de todo lo que se dice entre sábanas

¿Tendrá que ver con su lastre?
Saltamonte liberal
Rumbo a la consultora
que promueve jerarquias
desguace y francachela
sin notificación de dopaje
hincado a costo propio
sin cuenta de masaje giratorio.

Mientras aguante, dale no más matraca
Vuelta y media retorcido cambalache
De salivas sanitarias
Facilitando el pasaje.



Nadie
Lija de puño y letra gastada
Sobre la herida caliente.
Apreta el lóbulo derecho en la quijada
Maniobra de pulido.
Después solo lágrimas
Empapelando el muro.




Al Final


Se ajusta las manos con las canillas
Al chorrearse de apremios
Sobre un lomo de encaje prometido
Queda abierta la subasta
Quien da más por este celo
Por esta mugre
Por este miedo.







Vaya Película

Mansalva, maniobra, maremoto
Tráfico de escenas selladas
Al rojo vivo
Sobre una piel mal cuidada
Marinero que no zarpa
Destilada sobrecarga
Quieto muelle
Quieta barca
Quieto arreo
Por los bares que nombran puertos
Con tanta queja no dicha
De tanto anclaje pendiente
Del arreo
De la barca
De los muelle.



Boleto de ida

De una vez por todas
La carga se hizo brama
Se arrastro por correajes florales
De rodillas lengua larga, sinuosa.
Trepo la cuesta a cuclillas
Sobre nave insignia
Al cerrar los ojos boca arriba
Se hace cumbre en la garganta
Espesor disuelto de todo anclaje.

Después hizo un nudo la fatiga
Los párpados caídos
Partió sin rumbo, sin pastillas,
Ni brebaje, la mirada fija
En el horizonte inexistente.


Algo así como una data biobibliográfica

Desde la marea baja y poniendo los pies en remojo espumoso, mira hacia atrás,
levanta olas.
Por momentos se sienten y ven movimientos que han tenido que ver con la pintura, el garabato y la cerámica.
Después, calma chicha,
Más tarde se atormenta el tiempo con ciertas gimnasias de trabajo corporal y grupal, con búsquedas sobre la Identidad, y con caprichosos y azarosos resplandores que rebotaron en el cine y el teatro.
¡Vaya Menjunje.!
Hay un único libro que esta agotado,
así que mejor no lo busquen que se perdió en la Barda Brava.
Vaya uno a saber como esto sigue.

Neuquén, octubre de 2008.

Parece que no le gusta ninguno de sus congéneres porque no nombra a ninguno